Filosofía de empresa en La Odisea

No era el camino, si no (y su sino) el destino.

Confirmo, con alegría, que la antigua Grecia vuelve a estar de moda. Nolan, uno de mis directores fetiche, anunció que en julio de 2026 estrenará la Odisea. Uberto Pasolini tiene ahora mismo en las salas «El regreso de Ulises». Ojo que si no te has leído la Odisea ni has visto la peli viene spoiler.

A pesar de que no narra con fidelidad los cantos XIII – XXIV (al final es una versión y hay que verlo como tal) sí que deja varias lecciones filosóficas muy interesantes. Al final, tanto la mitología como las religiones no hacen si no traducir conceptos humanos a través de historias para que el pueblo sepa interpretarlas.

¿Qué nos transmite Ulises en su regreso?

En su época más oscura, el héroe nos transmite:

1. Autoconocimiento y aceptación.

No se reconoce, no se creía un asesino pero masacró la ciudad de Troya, perdió a toda su gente y por último lía la de San Quintín tiñendo de rojo los muros del palacio. Así eras, en esto te has convertido y ese es el precio que hay que pagar para cuidar lo que queda de tu pueblo y recuperar lo que era tuyo.

No se irán los fantasmas, tendrás que vivir con ellos. Nietzsche llamaría a esto ´Amor fati´, tú, llámalo como quieras.

2. El presente es lo que importa.

Derivado de lo anterior, Ulises y Penélope se dan cuenta de que lo que cuenta es el presente. Agua pasada, no mueve molino. Ulises no ha llegado a Ítaca (su destino) de la manera más rápida: no pudo o no quiso, depende de cómo lo veas. Ha tenido que transitar por su particular «tempestad y naufragio» para darse cuenta de algo que en el fondo, a mi juicio, ya sabía que iba a pasar. Tenía que volver y enfrentar a su yo presente con su propio pasado. En el momento en que aniquila a los pretendientes de Penélope, es realmente cuando puede estar en paz. Importante aquí también que esto no se traduce necesariamente por felicidad, si no por la paz. Esta es una lección bastante potente tanto para la vida personal como profesional, sobre todo, para los que estamos en Dirección.

3. El valor del viaje o la transición espiritual

Salió para volver al mismo sitio. Cuando volvió no se encontró progreso precisamente, si no retroceso. Su legado estaba en plena decadencia. Vuelve distinto, más maduro, más sabio pero ha pagado un precio. Esto lo hemos visto todos lo que hemos pasado por experiencias traumáticas. Vuelves más sereno pero escaldado. Menos inocente y con las cosas más claras. Me recuerda a ´Logical Song´ de Supertramp.

4. La fidelidad y el hogar

Hace tiempo, en un hoyesmarketing de ESIC Business & Marketing School que se celebró en Zaragoza (y en el cual tuve el honor de hablar sobre Influencer Performance Marketing), Enrique Torguet, en una mesa redonda (hablando sobre las cervezas) dijo algo que me fascinó: «Queremos que nuestro público pruebe la infidelidad para que se den cuenta de lo que somos y nos sean fieles» (o algo así). Es el mismo concepto que nos encontramos en Ulises.

Calipso se enamoró de Ulises y lo retuvo, y por supuesto, compartieron lecho. No obstante, Ulises necesitaba volver a su hogar, y necesitaba regresar a los brazos de Penélope. Sentirse en casa. Por muchas comodidades que pudiera ofrecerle Calipso, no pudo comprar su corazón. Es lo conocemos por «la jaula de oro» y vemos mucho esto en las empresas sobre todo en directivos.

5. Ante todo, humano

Calipso le ofreció la divinidad. Ulises lo rechazó. La moral de ser uno mismo, de poder dormir por las noches sabiendo que no te has traicionado, que no te has vendido. Prefirió el viaje, el conocerse a sí mismo, el enfrentarse a sus demonios y el convivir con ellos.

Renunció, algo bastante estoico por otro lado, a las comodidades y los lujos: es el «Conócete a ti mismo» de Sócrates y el μηδὲν ἄγαν (nada en demasía) que aparecía en el oráculo de Delfos.

Ulises es un héroe oscuro, pero un héroe al fin y al cabo que tuvo el coraje de hacer lo que tocara para vivir conforme a su moral. De Ulises extraemos varias lecciones filosóficas que podemos aplicar en la empresa. Si quieres más de estas lecciones filosóficas puedes apuntarte aquí.

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